Siempre se ha dicho que el mercado del acero tiene "temporada alta en marzo y abril, temporada baja en mayo". Pero este año, el mercado del acero se vio afectado por la Covid-19, ya que el transporte y la logística nacionales se vieron interrumpidos. En el primer trimestre, problemas como los altos inventarios de acero, una fuerte caída en la demanda de los sectores posteriores y una fuerte disminución en las ganancias corporativas han afectado a las empresas siderúrgicas. Así, la temporada alta desapareció en marzo. Después de entrar en el segundo trimestre, gracias a la continua introducción de la política macroeconómica nacional de cobertura a la baja y la continua aceleración de la reanudación de la producción nacional, la demanda de los sectores posteriores en el mercado del acero comenzó a repuntar, y las existencias de acero también continuaron disminuyendo durante 2 meses consecutivos. Pero considerando que este es el mercado después de la profunda caída, "temporada alta en abril" fue inadecuado. Según la experiencia pasada, con la llegada de la temporada de lluvias en el sur, la demanda de acero generalmente comienza a pasar de una temporada alta escalonada a una temporada baja escalonada después del Día del Trabajo, y los precios del acero generalmente operan a la baja, por lo que se dice "temporada baja en mayo".
Este año, debido a la COVID-19, la demanda de productos derivados se ha retrasado y la celebración de la NPC&CPPCC en el país se ha pospuesto hasta finales de mayo. A medida que se acercan las fechas de ambas sesiones, sus efectos traerán múltiples beneficios, impulsando el mercado del acero y fortaleciendo la confianza del mercado y de las industrias transformadoras.
La contradicción entre la oferta y la demanda propició una relajación gradual. Es frecuente observar que, cada año, las dos sesiones parlamentarias del país se ven acompañadas de una intensa actividad en materia de protección ambiental. Para garantizar la calidad del aire durante estas dos sesiones, algunas empresas siderúrgicas se ven obligadas a detener la producción. Esto ha reducido la presión de la oferta en el mercado, a lo que se suma la continua disminución de los inventarios, la aceleración de la liberación de la demanda y otros factores. La contradicción entre la oferta y la demanda del mercado ha propiciado un período de relajación. Se prevé que, como consecuencia, los precios del acero también aumenten ligeramente.
En general, gracias a las buenas perspectivas del Congreso Nacional del Pueblo, el mercado siderúrgico se ha recuperado, pero la demanda insuficiente persiste. Por ello, las empresas siderúrgicas deben aprovechar las sinergias de la cadena industrial y monitorear de cerca la demanda de las industrias posteriores. Tras la publicación de los informes de gestión gubernamental de este año, buscarán con prontitud las oportunidades que ofrece el sector siderúrgico.
Fecha de publicación: 19 de mayo de 2020
